jueves, 9 de abril de 2020
VALORAR
Como un tsunami, a la
velocidad del rayo, ¡de un día para otro! Nos hemos visto inmersos en una
situación que nunca hubiéramos imaginado, ni en las mejores películas se traman
argumentos con tanta intriga, angustia y desesperación.
Estamos acostumbrados a
decir “la salud lo es todo”, “la salud es lo primero”, “la salud es lo más importante”
… pero hasta que no te sacude una desgracia, una muerte cercana, familiar,
parece que no va contigo, es como una frase hecha, como si fuese la teoría,
pero esto es la práctica.
viernes, 28 de junio de 2019
Al otro lado
Siempre he pensado que el año debería comenzar en septiembre, ya que es el mes en el que empiezas nuevos estudios, nuevas academias, nuevos proyectos, actividades... comparando "el año" con el curso escolar.
Este "año", por lo tanto, lo termino con una satisfacción enorme, satisfecha por haber cumplido un sueño anhelado desde siempre.
Empecé el "año" (curso) con el miedo que acecha a todo inexperto o inexperta en cualquier materia, miedo a lo desconocido, a la primera vez, miedo al fracaso, miedo a no "dar la talla", miedo a no saberme exlicar, a no hacerme entender, incluso miedo a pensar que mis alumnos pudieran saber más que yo...
Sin embargo, llegué al IES San Isidoro, y me topé con gente que cambió mi concepción de la enseñanza, gente maravillosa que me ayudaron infinitamente, generosas, sin pedir nada a cambio que con un simple comentario, broma o mirada, sin ellas saberlo, me estaban tendiendo una mano.
Poco a poco, me fui dando cuenta de que los conocimientos que yo tenía, y que creía olvidados, estaban ahí, y gracias a la lectura, y a pasar horas y horas formándome, pude llegar a sobrepasar ese límite y verme al "otro lado", al lado de la "profesora" y no de la "alumna". Llegar a creerme ese rol me ha costado mucho, incluso todavía no me lo llego a creer, y pensar que ahora estoy al "otro lado" es una utopía que dejó de serla, pues se ha hecho realidad.
Día a día, semana a semana, mes a mes... he ido a trabajar sin pensar que fuese un trabajo, ya que iba a realizar lo que más me gusta, lo que siempre quiese hacer: enseñar y ayudar a aprender. Y el "año" ha pasado volando sin apenas darme cuenta, ahora llegan las vacaciones y por primera vez puedo decir que no las quiero, pues ir al instituto era una gran satisfacción cada mañana.
Estoy feliz porque ya he roto el hielo y he sido capaz de superar esta nueva aventura, ahora solo queda esperar expectante y con muchísima ilusión mi nuevo destino para e nuevo curso, que será igual o peor, pero mejor, imposible.
Este "año", por lo tanto, lo termino con una satisfacción enorme, satisfecha por haber cumplido un sueño anhelado desde siempre.
Empecé el "año" (curso) con el miedo que acecha a todo inexperto o inexperta en cualquier materia, miedo a lo desconocido, a la primera vez, miedo al fracaso, miedo a no "dar la talla", miedo a no saberme exlicar, a no hacerme entender, incluso miedo a pensar que mis alumnos pudieran saber más que yo...
Sin embargo, llegué al IES San Isidoro, y me topé con gente que cambió mi concepción de la enseñanza, gente maravillosa que me ayudaron infinitamente, generosas, sin pedir nada a cambio que con un simple comentario, broma o mirada, sin ellas saberlo, me estaban tendiendo una mano.
Poco a poco, me fui dando cuenta de que los conocimientos que yo tenía, y que creía olvidados, estaban ahí, y gracias a la lectura, y a pasar horas y horas formándome, pude llegar a sobrepasar ese límite y verme al "otro lado", al lado de la "profesora" y no de la "alumna". Llegar a creerme ese rol me ha costado mucho, incluso todavía no me lo llego a creer, y pensar que ahora estoy al "otro lado" es una utopía que dejó de serla, pues se ha hecho realidad.
Día a día, semana a semana, mes a mes... he ido a trabajar sin pensar que fuese un trabajo, ya que iba a realizar lo que más me gusta, lo que siempre quiese hacer: enseñar y ayudar a aprender. Y el "año" ha pasado volando sin apenas darme cuenta, ahora llegan las vacaciones y por primera vez puedo decir que no las quiero, pues ir al instituto era una gran satisfacción cada mañana.
Estoy feliz porque ya he roto el hielo y he sido capaz de superar esta nueva aventura, ahora solo queda esperar expectante y con muchísima ilusión mi nuevo destino para e nuevo curso, que será igual o peor, pero mejor, imposible.
miércoles, 11 de mayo de 2016
ESTE AÑO SERÁ DIFERENTE
Me
resulta muy difícil hablar de ti porque mis sentimientos abarcan más que las
palabras. Es indescriptible narrar el vacío tan grande que nos has dejado
porque dentro de tu prudencia, dentro de tu discreción, lo llenabas todo.
Ha
sido muy duro contemplar toda tu decadencia estos últimos años, observar cómo
te ibas apagando como una velita. Pero tu bondad y tu grandeza como persona
nunca decayeron porque aunque ya los últimos meses no eras “tu” siempre tenías
una palabra cariñosa o una mirada amable.
Me
enorgullece haberte tenido de abuela, cuánta gente me ha hablado bien de ti,
siempre ayudando a todo aquel que le hiciera falta.
Amante
de tu pueblo y de todas sus tradiciones y por supuesto de tu Virgen de Aguas
Santas a la que amabas inmensamente. El calendario no tenía estaciones del año, todo
giraba en torno al día de la Romería del Convento. Como tu decías: “Ea, ya van a estar aquí las navidades, y en
cuanto pasen, ya llega la Semana Santa y después el Convento, ya va a estar
aquí, ya no queda nada…”
Y
llegaba ese día y eras inmensamente felíz. Desde que te levantabas a las cinco
de la madrugada para preparar los termos de café y para organizar toda la
comida que tenían que llevarse a la caseta… Estabas en todo.
No
te faltaba un detalle, llevabas semanas pensando el vestido que ibas a ponerte,
y cada vez que íbamos a tu casa nos llevabas a tu habitación, nos abrías tu
ropero y nos enseñabas el vestido que te habías comprado: “Mira qué bonito, ¿Te gusta? Es muy fresquito y muy cómodo. Y mira los
zapatos que cómodos son…”
Eras
única abuela, lo que disfrutabas durante todo el día, y ese disfrute nos lo
transmitías a todos. Ya nada será igual.
Iremos
al Convento pero ya nada será igual sin ti aunque tú estarás allí, de eso estoy
segura. Estarás caminando delante de la carreta como siempre, con tu medalla y
tus moñitas de la Virgen colgadas al cuello, estarás escuchando la misa como
cada año, estarás en la caseta agradando a todo el mundo, cuidándonos a todos…
Cuando terminaba el día decías: “Ea ya hasta el año que viene si Dios quiere”.
Este año Dios no ha querido porque ha preferido que lo veas desde un palco
especial en el Cielo. Allí vivirás tu Convento seguro, junto al abuelo Manolito
al que tanto adorabas. Pero nosotros aquí te echaremos muchísimo de menos. Ya nada será igual...
Te queremos mucho abuela!!!
jueves, 27 de agosto de 2015
Hay que decir "Te quiero"
Si supiera que ésta iba a ser la última vez que te viera salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso, y te llamaría de nuevo para darte más.
Si supiera que ésta iba a ser la última vez que iba a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez, indefinidamente.
Si supiera que éstos son los últimos minutos que iba a verte, te diría "te quiero", y no daría por hecho que lo sabes.
Sin embargo vivimos el día a día sin valorar lo que tenemos y a quienes tenemos a nuestro lado.
Hay días en los que ni siquiera nos miramos a la cara, hay días en que los problemas entorpecen una simple mirada de cariño que quisiéramos cruzarnos, haciendo de nuestra vida una cadeneta en la que se van engarzando días y más días, y semanas, y meses, y años... y que cuando te das cuenta vas perdiendo a gente a la que quieres y darías lo que fuera por volver atrás.
El amor, el cariño, el afecto, hay que demostrarlo en el día a día, en las pequeñas cosas cotidianas.
No perdamos más tiempo, ¿Empezamos ahora mismo?
miércoles, 14 de agosto de 2013
Día vacío
Hoy es un día de esos en que ni fu ni fa.
Esos días en los que te levantas por la mañana y tu cuerpo va deambulando de un lugar a otro por la casa sin saber dónde posarte.
Tu mente se retuerce, maquina, idea alguna actividad innovadora para ir llenando las horas que irán sucediéndose en este día vacío.
Hoy es un día perfecto para poder realizar esas tareas que siempre has querido hacer y nunca has hecho por falta de tiempo.
Hoy es el día idóneo para poder cocinar esa receta que siempre quisiste hacer.
Hoy es uno de esos días buenos para quedar a tomar algo con una amiga que hace tiempo que no ves.
Ponerte a ver fotos de hace años, ver una película, ordenar documentos, leer…
Hoy es un día vacío, para poder llenarlo con lo que te apetezca. He estado ojeando por la red, producto de dicha apatía y ya hay que estar aburrida para investigar por internet cosas absurdas, como por ejemplo cuál fue el día más aburrido del siglo XX.
Y ¿Sabéis cuál fue? Fue el 11 de abril de 1954, un día en que, según un algoritmo desarrollado por científicos de Cambridge, no ocurrió nada. Aquel domingo de mediados de la década de los 50 será recordado por un curioso merito: ser el más aburrido en 100 años. A esa conclusión llegaron los científicos de la Universidad de Cambridge que desarrollaron el algoritmo True Knowledge.
Es curioso, todos los días, aunque sea un día vacío se aprende algo nuevo, jeje.
Hoy es un día para no hacer nada, que también es preciso. No voy a quedar con nadie, no voy a ver ninguna película, no voy a hacer ninguna actividad sugerente, voy a comer patatas fritas con huevos… eso sí lo voy a plasmar aquí en el blog, ya que hace mucho tiempo que no escribía por no encontrar el momento, y hoy 14 de agosto de 2013 es el momento para esto y para lo que sea.
Alguien quiere algo???
martes, 23 de abril de 2013
¡Ya ha pasado un año!
Hace mucho que no escribo en mi
blog por falta de tiempo. Me siento inmersa en una vorágine de tareas, actividades
con mis hijas, labores de hogar… que cuando me acuesto por la noche no descanso
realmente. Podría decirse que descansa mi cuerpo, pero no mi mente, ya que
empiezo a darle vueltas a la cabeza sobre lo que tengo que hacer al día
siguiente, dejar sus ropitas preparadas, pensar las cosas que tengo que comprar, organizar
el día para dejar a las niñas con los abuelos, con las titas, que no se me
olvide nada…
Así va pasando el tiempo, pasa un
día, otro, transcurre una semana, un mes… y apenas me doy cuenta.
Mi hija pequeña ya va a cumplir
un año!!! Cómo pasa el tiempo. Es increíble, me paro a pensar en ella meses
atrás y lo visualizo tan pero tan lejano!!! Es una pena que esos momentos en
que tenía un mes, tres, cinco, nueve meses… no volverán nunca más. Ya los viví,
ya pasaron, se esfumaron, que pena tan grande, no volveré a verla así tan chiquitita.
La primera vez que probó la fruta, una galleta, sus primeros pasos… cosas que
parecen insignificantes pero que con el paso del tiempo recobran mucha importancia.
Hay que intentar vivir cada
momento, cada instante a tope, aprovechando cada minuto, cada segundo como si
fuese el último que vivieras.
Cuando somos niños queremos ser
mayores. Cuando tenemos 15 años queremos tener 18, pero cuando llegas a la
mayoría de edad, quieres tener 25… y así sucesivamente hasta que llegas a los
30, que quieres volver a ser niña de nuevo, jajaja.
Hay un cortometraje precioso de
Ismael Curbelo titulado Las esperas que os invito a que lo veáis porque realmente merece la pena. www.youtube.com/watch?v=mB4ItrJIdig
Así que recordad amigos, cada minuto que pasa es único e irrepetible, aprovéchenlo, porque no volverá jamás. ¡Hasta pronto!!!
sábado, 29 de septiembre de 2012
El viaje continúa...
De nuevo se acerca el tren a
mi puerta y he de subirme para continuar el camino de mi vida, me pregunto cuál
será el destino final. De momento me subo para pararme una vez más en la
estación de Zara.
Hoy día mucha gente daría lo
que fuera por tener trabajo, sea cual sea, y yo que lo tengo, se me hace cuesta
arriba, dada mis circunstancias, tener que dejar a las peques, organizarme con
la casa… pero así es la vida.
En fin, lo que se dice
siempre, lo importante es tener salud, y en estos momentos en los que vivimos,
un trabajo, por lo tanto no me quejaré más, aunque por dentro esté temblando...
A solo dos días...
sábado, 7 de julio de 2012
En la siesta
No siempre, pero casi siempre, inicio
la siesta con el mismo pensamiento: gracias.
Es un lujo y un enorme placer
poder dormirla.
Acomodada en mi sofá, cierro un
poco los ojos y recuerdo efusivamente esos días ajetreados en el trabajo, esas
colas interminables en los probadores, la gran cantidad de ropa por colocar,
gente por atender, ese ritmo acelerado por querer terminarlo todo a tiempo. El
llegar a casa cansada y tener que estudiar, sin tener tiempo para nada, ni
ganas.
Recuerdo los días que iba a la
academia, que era en cierto modo como desconectar un poco de todo, pero regresar
a casa con una sensación de profundo agobio, de querer y no poder, de querer
abarcar más de lo realmente posible.
La vida me ha hecho un gran
regalo: mi pequeño y al mismo tiempo gran tesoro (María) y con ella me llegó un
“kit-kat”, un gran respiro, un descanso mental, que lo necesitaba urgentemente.
Pero todo lo bueno, si breve dos veces bueno, o al menos eso dice el refrán, y breve
es mi baja maternal que poco a poco se va diluyendo, así como mi baja "mental", ya que en breve tendré que ir retomando
los estudios, con lo que mi vida volverá a convertirse en lo que era hace unos meses, eso sí, con un
pequeño detalle añadido: una niña más.
Y como todo lo bueno es breve, mi
siesta también lo es, ya que ha durado un suspiro, lo que este sueño, o ¿podríamos llamarlo
pesadilla? (jeje)
En fin, voy a disfrutar todo lo
que pueda del tiempo que me queda…
Hasta pronto amigos!!!
jueves, 10 de mayo de 2012
En una nube
Llevar a un ser en mi interior,
traerlo a este mundo y acompañarlo en su crecimiento pueden considerarse
momentos únicos en la vida y es lo más mágico y maravilloso que me ha podido
suceder. Además no sólo nace un hijo sino que también nace una madre, un padre
y una familia. Convertirse en madre, convertirse en padre es redescubrirse cada
día, cada minuto es una oportunidad de crecimiento personal.
En estos momentos me encuentro
como en una nube, no se ni cómo estoy escribiendo estas humildes letras, porque
no tengo tiempo para nada, y cuándo digo nada es “NADA” con mayúsculas. Mi vida
es un poco caos en estos momentos, no tengo horario fijo para dormir, ni para ducharme,
ni para comer, ni para salir… Mi vida se va sobrellevando sola, minuto a
minuto, instante a instante, lo que va surgiendo voy haciendo, sin más. Lo que
son las cosas, porque yo soy una persona muy planificada, y me gusta tenerlo
todo previsto, todo planeado, y en estos momentos que estoy viviendo es
totalmente imposible.
Ciertamente, en esta etapa de la
vida se producen muchos cambios psicológicos: lo mismo sientes alegría,
euforia, que sientes miedo, inseguridad, dudas, cansancio… Pero esta etapa es
así, y también tiene su encanto. Cada momento que pasa es un instante que ya no
volverá a repetirse, por lo tanto hay que disfrutar de él al máximo.
Cada visita viene con una
historia nueva, ofreciéndote su experiencia personal, como un libro que abres y
nunca sabes lo que te ofrecerá. Lo mismo sucedía con aquellos hombres que antiguamente relataban su
experiencia en la mili una y otra vez, incansablemente, pues cada mujer te
cuenta su parto o su experiencia con el bebé como si lo estuviera viviendo en
ese momento: “Yo a mi niño le daba esto, o
lo otro, dale manzanilla, o agua, ponlo boca abajo, yo lo ponía así o asao…”, es algo
irremediable.
Realmente se hace necesario
convertirnos en “esponjas” para absorber tanta información, pero lo más
importante es conocer dónde está el límite y al fin y al cabo, escucharnos a
nosotras mismas y hacer lo que realmente creamos oportuno, todo el mundo tiene
derecho a decidir lo que es mejor o peor, a equivocarse y escribir el libro de
su propia experiencia.
Tenemos que reconocer que
necesitamos de la experiencia de otras personas, pero que también tenemos la
necesidad de vivir nuestra propia historia a nuestra manera, de labrar nuestra
propia tierra, como nos plazca, y sentirnos realizadas.
En fin, llega la hora de despedirme
porque me esperan numerosas tareas cotidianas que no pueden hacerse esperar,
como por ejemplo dar de mamar que indudablemente es la síntesis de MAMA y AMAR.
Saludos a todos y hasta pronto!!!
martes, 20 de marzo de 2012
Esperándote...

Ya casi todo está preparado, sólo faltas tú, pequeña, aunque grande en nuestros corazones.
Ya te queremos aunque no te conozcamos, ¿cómo serás?, nos preguntamos todos cada día. Rezo a cada instante para que vengas sana, lo demás no me importa, es insignificante.
Este será tu hogar, espero que te guste, no somos ricos, ni tenemos grandes profesiones, no vivimos en una mansión, no tenemos piscina, ni piso en la playa, ni un gran coche… pero lo que sí tenemos es mucha suerte por tener la familia que tenemos y mucho amor para ofrecerte. Lo demás ya iremos consiguiéndolo poco a poco si podemos, y si no, no pasará nada, aquí seguiremos los cuatro más felices que unas pascuas.
Cuando llegues te presentaré a toda la familia:
- El abuelo Manolo: sabrás quién es desde el primer momento por la cantidad de besos y achuchones que te dará.
- La abuela Nini, como la llama Paula, qué voy a decirte yo de mi madre, pues que es la mejor madre del mundo. Es una persona discreta, que pasa desapercibida, pero que siempre estará ahí para lo que te haga falta.
- El abuelo Rafael: lo conocerás enseguida porque irá a “su aire”, pero siempre lo tendrás ahí para jugar en cualquier momento.
- La abuela Josefita, dicharachera, callejera, risueña, para la que su familia siempre es la mejor del mundo, y por lo tanto tú también lo serás.
- La tita Eli: es única, ya la conocerás, especial, simpática, ocurrente, cariñosa…
- La tita Rosalía: discreta, tímida, observadora, muy sincera y directa, servicial…
- La tita Amelia: callejera, amiga de sus amigos, optimista, independiente…
- La tita Marta: ufff..., la tita Marta, casi ná, con mucho carácter, aunque luego no es nadie, cariñosa, aunque ella lo que necesita es que le den cariño a ella…
- Tu hermana Paula: ya la conocerás, ella sí que es única, es muy inteligente, activa, autoritaria, líder… con mucho carácter pero a la vez muy sensible.
- Papá: muy despistado, tímido en un primer momento pero
cuando está en su salsa, no hay quién lo pare: extrovertido, ocurrente…
- Y a mí, que ya me conoces desde hace ocho meses, ya que
estás en mi interior, y sabes perfectamente mi estado de ánimo en cada momento y lo mucho que te quiero.
Ya te queremos aunque no te conozcamos, ¿cómo serás?, nos preguntamos todos cada día. Rezo a cada instante para que vengas sana, lo demás no me importa, es insignificante.
Este será tu hogar, espero que te guste, no somos ricos, ni tenemos grandes profesiones, no vivimos en una mansión, no tenemos piscina, ni piso en la playa, ni un gran coche… pero lo que sí tenemos es mucha suerte por tener la familia que tenemos y mucho amor para ofrecerte. Lo demás ya iremos consiguiéndolo poco a poco si podemos, y si no, no pasará nada, aquí seguiremos los cuatro más felices que unas pascuas.
Cuando llegues te presentaré a toda la familia:
- El abuelo Manolo: sabrás quién es desde el primer momento por la cantidad de besos y achuchones que te dará.
- La abuela Nini, como la llama Paula, qué voy a decirte yo de mi madre, pues que es la mejor madre del mundo. Es una persona discreta, que pasa desapercibida, pero que siempre estará ahí para lo que te haga falta.
- El abuelo Rafael: lo conocerás enseguida porque irá a “su aire”, pero siempre lo tendrás ahí para jugar en cualquier momento.
- La abuela Josefita, dicharachera, callejera, risueña, para la que su familia siempre es la mejor del mundo, y por lo tanto tú también lo serás.
- La tita Eli: es única, ya la conocerás, especial, simpática, ocurrente, cariñosa…
- La tita Rosalía: discreta, tímida, observadora, muy sincera y directa, servicial…
- La tita Amelia: callejera, amiga de sus amigos, optimista, independiente…
- La tita Marta: ufff..., la tita Marta, casi ná, con mucho carácter, aunque luego no es nadie, cariñosa, aunque ella lo que necesita es que le den cariño a ella…
- Tu hermana Paula: ya la conocerás, ella sí que es única, es muy inteligente, activa, autoritaria, líder… con mucho carácter pero a la vez muy sensible.
- Papá: muy despistado, tímido en un primer momento pero
cuando está en su salsa, no hay quién lo pare: extrovertido, ocurrente…
- Y a mí, que ya me conoces desde hace ocho meses, ya que
estás en mi interior, y sabes perfectamente mi estado de ánimo en cada momento y lo mucho que te quiero.
Ven cuando quieras, aquí te esperamos!!!
jueves, 22 de diciembre de 2011
FELICES FIESTAS

Quiero desearos a toda mi familia, amigos y lectores de este blog que paséis unas felices fiestas rodeados de quién más queréis.
Ya faltan pocos días para que finalice el año 2011 y me he permitido hacer un pequeño balance personal sobre lo que ha supuesto para mí este año al que ya le queda un suspiro.
No puedo ser egoísta, y a pesar de que hoy, 22 de diciembre, no me ha tocado la lotería, debo decir que estoy muy contenta por muchos motivos.
Tanto mi familia como yo gozamos de una estupenda salud, tenemos trabajo, algo muy importante hoy día tal y como están las cosas, y lo más importante, estoy esperando la llegada a mi vida de un nuevo ser que estoy segura, me colmará de felicidad.
Puedo decir que he aprendido muchas cosas con el paso del tiempo, me siento un poco más madura. He aprendido que la madurez tiene que ver con los tipos de experiencias que has tenido y lo que has aprendido de ellas y nada que ver con la edad que tengas. Mi pasado y sus circunstancias particulares me han hecho quién soy. Me está tomando mucho tiempo ser la persona que quiero ser, no es fácil, pero estoy segura de que lo conseguiré. La vida es dura, pero yo lo soy más.
He aprendido que cuando siembras rencor y odio, la felicidad se va a otra parte, y luego te cuesta más encontrarla de nuevo.
He aprendido que no es lo que tienes en la vida sino a quién tienes lo que cuenta, por ello, el hecho de que no me haya tocado ni lo metido en ninguno de los siete décimos de lotería que llevaba, no me importa, lo que verdaderamente me importa es estar con los míos. (Bueno, un poco sí importa, jajajja, el dinero no da la felicidad pero ayuda un poquito, jajajaja).
He aprendido que no te debes comparar con nadie, con lo mejor que otros pueden hacer... sino estar orgullosa con lo que yo pueda hacer, aunque sea minúsculo desde mi ángulo particular. Dos personas pueden mirar la misma cosa y ver algo totalmente diferente. Cada persona es un mundo y yo soy yo, con lo bueno y con lo malo, única e irrepetible, ¡Ole yo!
He aprendido que las amistades verdaderas continúan creciendo aún en medio de una gran distancia, y yo me siento muy afortunada de contar con amigas, que aunque no las vea diariamente, ni de mes en mes, se que puedo contar con ellas para lo que sea, sin lugas a dudas.
He aprendido que escribir te puede ayudar a relajarte, a desahogarte..., lo mismo que hablar, igual que si quedaras con una amiga. Hablar contigo misma es muy importante, preguntarte qué sientes, darte ánimos, reñirte también, en definitiva escucharte, ya que muchas veces, estamos tan ocupadas en nuestras tareas del día a día, que ni nos acordamos de nosotros mismos. Y nosotros tenemos que estar bien porque trasmitiremos lo que realmente somos.
He aprendido muchas cosas, y ¿Qué has aprendido tú?
Muchísimas felicidades a todos.
viernes, 23 de septiembre de 2011
Continuar el camino

En breve daré un nuevo paso al frente, una vez más, me enfrentaré a la dura y cruda realidad.
Tendré que sacar manos y mente de no se dónde para poder llevar a cabo mi nuevo proyecto de vida. Se terminaron las vacaciones, y empiezo a trabajar con algunos complementos añadidos que harán de mis días una jornada bastante dura y ajetreada.
Cuando termine mi jornada laboral, tendré que afrontar el estudio de bastante materia totalmente virgen para mí, y de otra no tan virgen, sumándole el importante hecho de llevar una casa para adelante, y por supuesto, lo más importante, pasar tiempo con mi hija.
Mi pregunta es, con el cambio de hora, ¿los días seguirán teniendo veinticuatro horas, no? Pura ironía pero pura angustia que ronda por mi cabeza a cada instante: me faltan horas en el día.
Si buscamos la palabra "agobio" en el diccionario encontramos: "Sensación de gran molestia o fatiga". ¡Qué curioso! Ya que con el embarazo tengo los mismos síntomas, por lo tanto, esa sensación de molestia o fatiga la tengo multiplicada por dos. ¡Ya decía yo que sentía más agobio de lo normal! Jajaja.
Como siempre, esperaremos espectantes a ver cómo se van sucediendo los acontecimientos.
martes, 30 de agosto de 2011
DENTRO DE MÍ

Es muy pronto, pero ya lo siento. No físicamente, sí emocionalmente. Siento alegría, ilusión, impaciencia...
Existe, es y será.
Será niño, será niña, será guapo, feo, inteligente, torpe, egoísta, generoso, sano, enfermo, delgado, gordo, alto, bajo... pero es mío, está dentro de mí y ya lo quiero.
Quiero que sepas, que seas como seas, aquí estoy yo, esperándote con los ojos brillantes, la sonrisa puesta y los brazos abiertos.
Bienvenido a nuestras vidas.
sábado, 13 de agosto de 2011
Verano azul
Sentada en la orilla, mirando al horizonte, mis pies descalzos hundidos en la arena y en el agua, los ojos entreabiertos, mi mente vacía. Cierro plenamente los ojos y escucho el fuerte ruido del oleaje y un susurro de conversaciones lejanas, inspiro profundamente y huelo a sal, a mar, a descanso, a tranquilidad.
Caigo en la cuenta que todos los veranos son idénticos. Siempre hacemos lo mismo, por lo menos yo, pasan los años y los años y no somos conscientes de que el tiempo va transcurriendo a la velocidad del rayo, siempre hacemos las mismas cosas de la misma forma, rutinariamente.
Si tomas el sol, te pones rojo y mudas la piel, y luego vuelves a estar igual de blanca que al principio, pues ésto es simplemente una analogía de las vacaciones. Te pasas todo el año ahorrando, estás agobiada de trabajo, estás deseando de que llegue el verano para irte de vacaciones, llega, te vas, te gastas tus ahorros, desconectas, descansas... y vuelta a empezar. Siempre es lo mismo, no cambia nada, movimiento cíclico toda la vida.
Hablando del verano me gustaría citar un poema de Antonio Machado de su obra Campos de Castilla, con el que me siento identificada en estos momentos.
NOCHE DE VERANO
Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones
del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias
simétricos dibujan
sus negras sombras en la arena blanca.
En el cénit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminada.
Yo en este viejo pueblo paseando,
solo, como un fantasma.
sábado, 16 de julio de 2011

Esta semana llego a la escritura de esta columna saturada de escribir en el ordenador y ebria de ocurrencias que no van a ninguna parte.
Quiero escribir, pero no se me ocurre nada, y escribo lo que estoy escribiendo, es decir , nada, aunque ciertamente no es nada, es algo.
Escribo lo que en este momento se posa en mi mente. Escribir no es nada fácil, a veces necesito un diccionario, o la propia gramática, incluso ciertas personas pueden echarme una mano, aunque sin ser conscientes de ello, pero en esencia, me suelo apañar sola.
Nadie me obliga a escribir, pero lo hago incluso cuando no tengo nada que contar, como ahora.
Hoy es un día muerto, de esos días que... ni fú ni fá, ni sí ni no... un día como otro cualquiera, sin nada nuevo, sin sorpresas... un día tonto, un día simple, un día de esos que realmente podría prescindir de él, nada nuevo, nada bueno, nada malo, nada en mi mente, nada en mis manos.
Pero os lo cuento, aquí lo plasmo, y así mato el tiempo, espero que os guste, son mis pensamientos, y ya ves, sin planteármelo, ya he escrito un fragmento.
Ciertamente también necesitamos días como éste.
sábado, 21 de mayo de 2011
Pre-Romería

Ya está casi todo listo, que no se olvide ningún detalle, la flor, los pendientes, la pulsera, la medalla de la Virgen... tengo que probarme el traje de flamenca, y comprarme unos zapatos cómodos, tengo que hacer una lista de cosas que tengo que llevarme, todo debe estar a punto, se acerca EL GRAN DÍA...
Como todos sabemos, la imagen de la Virgen de Aguas Santas es muy chiquetita (tan sólo 11 cm) algo que recrea la sevillana típica que solemos cantar los villaverderos:
"Eres chiquita en la tierra pero muy grande en el cielo
y te tienen por patrona del pueblo villaverdero..."
Y fíjate si es cierto, que el día del Convento es un sólo día, pero ciertamente lo agrandamos y agrandamos y prácticamente nos dura un mes, porque desde que empieza el mes de mayo y empezamos con los preparativos, estamos disfrutando de nuestra romería.
Es un día muy emotivo, por ello te sueles acordar de la gente que ya no está entre nosotros, yo tengo la gran suerte de poder vivir la romería del Convento de la misma manera que cuando era una niña, compartiéndola con los mismos amigos, con la misma gente. Ojalá sigamos así muchos años, porque si no, nunca sería lo mismo. Hay una sevillana preciosa que dice algo así:
"Un recuerdo pal ausente,
pa tu mare y pa la mía
¡Ave, Ave María!"
El canto popular más típico de nuestra tierra son las sevillanas, y puesto que este tipo de coplas es el más abundante de los dedicados a la Virgen de Aguas Santas, me gustaría terminar esta entrada con la letra de una de ellas:
"En los caminos del cielo
también están los senderos
pa que vayan al Convento
todos los villaverderos
Y me ha dicho el carretero
que cuando la luna asoma
se oye decir a un lucero
Aguas Santas chiquetita
no sabes lo que te quiero."
Desde aquí quiero desearos a todos que paseis una buena romería del Convento 2011.
lunes, 18 de abril de 2011
Una siesta entrañable

Acomodada en mi sofá y después de un copioso almuerzo, me encuentro en una lucha constante por intentar alzar mis párpados que se esfuerzan por cerrarse a toda costa. Logro mantenerlos entreabiertos y diviso un camino, un camino largo, recto, y por más que esfuerzo la vista no logro la vista para alcanzar el final de ese trayecto, no puedo, no puedo verlo, quiero y no puedo... ¿Hacia dónde irá ese camino?
Me veo a mí misma, pero soy muy pequeña, soy una niña, voy con una mochila en la espalda y un osito de peluche en la mano. Voy caminando lentamente, sin pausa pero sin prisas, mirando al fondo pero... ¿Hacia dónde me llevará ese camino?
Atravieso la calle Duque de Montemar, en el barrio de la Macarena, veo a Sor Petronila, a la hermana Dulce, el colegio de las Carmelitas, a mi amiga Mª del Prado, veo a mis padres esperándome el viernes a la puerta del colegio en un Opel Corsa gris metalizado, para dirigirnos al pueblo, a casa de los abuelos, recuerdo lo bien que me lo pasaba allí, jugando con mis amigas y primas en la calle o en la plaza, algo que en la ciudad era algo impensable para mí. Recuerdo cómo me despertaba los domingos con la mirada triste porque sabía que teníamos que regresar y no había otra opción.
Pero un día llegó el momento más esperado y deseado por mí: ¡Nos íbamos a vivir allí! Recuerdo cuando llegó el camión de la mudanza a la casa del pueblo y coloqué nerviosa todas mis cosas en la que yo quise que fuese mi habitación, y la primera noche que pasamos allí, que apenas dormí. Mis primeros días de colegio, un poco difíciles, eso sí, porque ciertamente los grupos de amigos ya estaban hechos de un año para otro, y porque yo era un poco el centro de atención, , yo era "la nueva", "la niña de Sevilla"... Pero que gracias a Dolores, Alicia, Chelo, Amalia Esther, Agüi... todo fué muy llevadero. Muchas gracias a todas desde aquí por vuestra amistad, amistad que a día de hoy mantengo y espero que dure toda la vida.
Entonces me desperté, pensando que en ese mismo instante me había quedado dormida, pero no fué así, porque ciertamente ya había transcurrido casi una hora. Como en otras ocasiones, me entusiasmó la idea de ser consciente de lo que estaba soñando y sentí como si fuese un personaje de ficción pero a la vez de carne y hueso. Por ello, cerré de nuevo los ojos y empecé a guiar a mi mente para seguir recordando "buenos momentos".
Por fin supe hacia dónde iba ese camino. Ese tramo del trayecto: mi infancia y el camino: mi propia vida.
Continuará...
sábado, 26 de marzo de 2011
Lo que es la vida...

Nos pasamos la vida concursando, compitiendo, incluso desde antes de nacer, pues ya los espermatozoides luchan contra miles de contrincantes para ganar la carrera y llegar el primero al óvulo.
Una vez que entramos en el colegio, la competición se convierte en nuestro día a día. Queremos sacar más nota que nuestros compañeros para enorgullercernos de nosotros mismos, siempre queremos ganar en los juegos de mesa, en el deporte (aunque ciertamente éste no es mi caso, pues siempre he sido consciente de que en el deporte no tenía nada que hacer), queremos que nuestro equipo de fútbol favorito gane y sea el mejor...
Seguidamente terminas la carrera universitaria, y crees que has llegado a la meta: "JAJAJA!!! Sales de la universidad y ahora realmente es cuando empieza la verdadera carrera para ver quién llega antes, pues te ves obligada a prepararte unas oposiciones, y... ¡Dios mío! ese tramo del camino de la vida puedo decir que es verdaderamente duro, amargo y lleno de obstáculos. Eso sí que es una verdadera competición mental despiadada, pues ves que está en juego tu futuro, y quieres ser la mejor.
Haga una lo que haga, se dedique a lo que se dedique, está siempre concursando o compitiendo, porque la vida la hemos estructurado así, como un concurso o una competición.
Si buscas un trabajo y entregas el currículum, éste ha de ser el más completo de todos, tienes que tener la mejor formación y la mayor experiencia.
Pero lo peor de todo es, que incluso cuando no tenemos a nadie para competir, lo hacemos contra nosotros mismos, queriendo ser cada día mejores que el anterior, avivando de esta manera nuestra ambición y nuestra autoestima hipnotizándonos ante el espejo: "Tú puedes aspirar a más, tú puedes llegar más lejos, tú puedes, tú puedes, tú puedes..."
Lo que es la vida... que nos pasamos la vida compitiendo para el día menos pensado morirnos. Es por ello que desde aquí os hago un llamamiento para que disfrutéis más de la vida, dejad de demostrarle al mundo lo que valéis, TÚ eres un ser valioso por ti mismo, y no tienes que demostrárselo a nadie, ni siquiera a ti mismo. Vive tu vida que sólo tienes ésta, CARPE DIEM!!! Llega a la meta que te de la gana, a tu ritmo y a tu manera, diseña tus propios sueños, disfrútalos, y llévalos a cabo como quieras y como puedas, y si no es posible, ¡NO PASA NADA!
Hasta pronto!!!
miércoles, 23 de marzo de 2011
sábado, 19 de marzo de 2011
GRACIAS POR LA MÚSICA

Me encanta la música, desde niña, desde que tengo uso de razón. Siempre me acompaña, día a día, en todo momento.
La música nos transmite y genera emociones, al igual que nos sucede con un cuento o con un poema: me hace llorar, me hace amar, me hace reir, me hace sentir eufórica o melancólica. Es por ello que elijo una música determinada para cuando salgo de fiesta, para cuando estoy en la soledad de mi sofá...
Es increible cómo la música tiene la capacidad de trasladarnos en el espacio y en el tiempo, pues una canción determinada puede hacernos recordar momentos concretos que ya no se te olvidan en toda la vida. Por ejemplo, a mí la canción "Quisiera ser un pez" de Juan Luis Guerra siempre me traslada a aquel viaje de fin de curso que hice a Asturias y a Santander en 8º de EGB, y lo mismo me sucede con innumerables melodías.
Adoro la música, no podría vivir sin ella, me encanta escucharla y practicarla, porque ciertamente, me encanta cantar. Como soy filóloga, me gustaría hacer una pequeña analogía entre la música y el lenguaje. Pienso que con la música viene a suceder algo parecido a lo que ocurre con el lenguaje: alguien sin saber nada de gramática puede hablar con absoluta corrección una lengua, puede ser un gran poeta o puede expresar sus pensamientos o emociones con soltura a través de la palabra. Los hablantes conocen, sin ser realmente conscientes de ello, las reglas gramaticales del lenguaje. Con la música sucede lo mismo, porque yo, sin conocer conscientemente las "reglas" según actúa, puedo perfectamente hacerle el alto a una canción, o el bajo, o una segunda voz...
Finalizando con esta reflexión, os recomiendo que escucheis la canción de ABBA "Gracias por la música". ¡Hasta pronto!
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