jueves, 27 de agosto de 2015

Hay que decir "Te quiero"

Si supiera que ésta iba a ser la última vez que te viera salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso, y te llamaría de nuevo para darte más.

Si supiera que ésta iba a ser la última vez que iba a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez, indefinidamente.

Si supiera que éstos son los últimos minutos que iba a verte, te diría "te quiero", y no daría por hecho que lo sabes.
Sin embargo vivimos el día a día sin valorar lo que tenemos y a quienes tenemos a nuestro lado.

Hay días en los que ni siquiera nos miramos a la cara, hay días en que los problemas entorpecen una simple mirada de cariño que quisiéramos cruzarnos, haciendo de nuestra vida una cadeneta en la que se van engarzando días y más días, y semanas, y meses, y años... y que cuando te das cuenta vas perdiendo a gente a la que quieres y darías lo que fuera por volver atrás.
El amor, el cariño, el afecto,  hay que demostrarlo en el día a día, en las pequeñas cosas cotidianas.

No perdamos más tiempo, ¿Empezamos ahora mismo?

miércoles, 14 de agosto de 2013

Día vacío

                                        

Hoy es un día de esos en que ni fu  ni fa.

Esos días en los que te levantas por la mañana y tu cuerpo va deambulando de un lugar a otro por la casa sin saber dónde posarte.

Tu mente se retuerce, maquina, idea alguna actividad innovadora para ir llenando las horas que irán sucediéndose en este día vacío.

Hoy es un día perfecto para poder realizar esas tareas que siempre has querido hacer y nunca has hecho por falta de tiempo.

Hoy es el día idóneo para poder cocinar esa receta que siempre quisiste hacer.

Hoy es uno de esos días buenos para quedar a tomar algo con una amiga que hace tiempo que no ves.

Ponerte a ver fotos de hace años, ver una película, ordenar documentos, leer…

Hoy es un día vacío, para poder llenarlo con lo que te apetezca. He estado ojeando por la red, producto de dicha apatía y ya hay que estar aburrida para investigar por internet cosas absurdas, como por ejemplo cuál fue el día más aburrido del siglo XX.

Y ¿Sabéis cuál fue? Fue el 11 de abril de 1954, un día en que, según un algoritmo desarrollado por científicos de Cambridge, no ocurrió nada. Aquel domingo de mediados de la década de los 50 será recordado por un curioso merito: ser el más aburrido en 100 años. A esa conclusión llegaron los científicos de la Universidad de Cambridge que desarrollaron el algoritmo True Knowledge.

Es curioso, todos los días, aunque sea un día vacío se aprende algo nuevo, jeje.

Hoy es un día para no hacer nada, que también es preciso. No voy a quedar con nadie, no voy a ver ninguna película, no voy a hacer ninguna actividad sugerente, voy a comer patatas fritas con huevos… eso sí lo voy a plasmar aquí en el blog, ya que hace mucho tiempo que no escribía por no encontrar el momento, y hoy 14 de agosto de 2013 es el momento para esto y para lo que sea.

 

Alguien quiere algo???


 

 
 

martes, 23 de abril de 2013

¡Ya ha pasado un año!


          Hace mucho que no escribo en mi blog por falta de tiempo. Me siento inmersa en una vorágine de tareas, actividades con mis hijas, labores de hogar… que cuando me acuesto por la noche no descanso realmente. Podría decirse que descansa mi cuerpo, pero no mi mente, ya que empiezo a darle vueltas a la cabeza sobre lo que tengo que hacer al día siguiente, dejar sus ropitas preparadas, pensar las cosas que tengo que comprar, organizar el día para dejar a las niñas con los abuelos, con las titas, que no se me olvide nada…
          Así va pasando el tiempo, pasa un día, otro, transcurre una semana, un mes… y apenas me doy cuenta.
          Mi hija pequeña ya va a cumplir un año!!! Cómo pasa el tiempo. Es increíble, me paro a pensar en ella meses atrás y lo visualizo tan pero tan lejano!!! Es una pena que esos momentos en que tenía un mes, tres, cinco, nueve meses… no volverán nunca más. Ya los viví, ya pasaron, se esfumaron, que pena tan grande, no volveré a verla así tan chiquitita. La primera vez que probó la fruta, una galleta, sus primeros pasos… cosas que parecen insignificantes pero que con el paso del tiempo recobran mucha importancia.
          Hay que intentar vivir cada momento, cada instante a tope, aprovechando cada minuto, cada segundo como si fuese el último que vivieras.
          Cuando somos niños queremos ser mayores. Cuando tenemos 15 años queremos tener 18, pero cuando llegas a la mayoría de edad, quieres tener 25… y así sucesivamente hasta que llegas a los 30, que quieres volver a ser niña de nuevo, jajaja.
          Hay un cortometraje precioso de Ismael Curbelo titulado Las esperas que os invito a que lo veáis porque realmente merece la pena.  www.youtube.com/watch?v=mB4ItrJIdig
 
          Así que recordad amigos, cada minuto que pasa es único e irrepetible, aprovéchenlo, porque no volverá jamás. ¡Hasta pronto!!!
 

 

 
 

sábado, 29 de septiembre de 2012

El viaje continúa...


De nuevo se acerca el tren a mi puerta y he de subirme para continuar el camino de mi vida, me pregunto cuál será el destino final. De momento me subo para pararme una vez más en la estación de Zara.

Hoy día mucha gente daría lo que fuera por tener trabajo, sea cual sea, y yo que lo tengo, se me hace cuesta arriba, dada mis circunstancias, tener que dejar a las peques, organizarme con la casa… pero así es la vida.

En fin, lo que se dice siempre, lo importante es tener salud, y en estos momentos en los que vivimos, un trabajo, por lo tanto no me quejaré más, aunque por dentro esté temblando...

A solo dos días...
 

sábado, 7 de julio de 2012

En la siesta


No siempre, pero casi siempre, inicio la siesta con el mismo pensamiento: gracias.
Es un lujo y un enorme placer poder dormirla.

Acomodada en mi sofá, cierro un poco los ojos y recuerdo efusivamente esos días ajetreados en el trabajo, esas colas interminables en los probadores, la gran cantidad de ropa por colocar, gente por atender, ese ritmo acelerado por querer terminarlo todo a tiempo. El llegar a casa cansada y tener que estudiar, sin tener tiempo para nada, ni ganas.

Recuerdo los días que iba a la academia, que era en cierto modo como desconectar un poco de todo, pero regresar a casa con una sensación de profundo agobio, de querer y no poder, de querer abarcar más de lo realmente posible.

La vida me ha hecho un gran regalo: mi pequeño y al mismo tiempo gran tesoro (María) y con ella me llegó un “kit-kat”, un gran respiro, un descanso mental, que lo necesitaba urgentemente.

Pero todo lo bueno, si breve dos veces bueno, o al menos eso dice el refrán, y breve es mi baja maternal que poco a poco se va diluyendo, así como mi baja "mental", ya que en breve tendré que ir retomando los estudios, con lo que mi vida volverá a convertirse en lo que era hace unos meses, eso sí, con un pequeño detalle añadido: una niña más.

Y como todo lo bueno es breve, mi siesta también lo es, ya que ha durado un suspiro, lo que este sueño, o ¿podríamos llamarlo pesadilla? (jeje)

En fin, voy a disfrutar todo lo que pueda del tiempo que me queda…

Hasta pronto amigos!!!





jueves, 10 de mayo de 2012

En una nube

Llevar a un ser en mi interior, traerlo a este mundo y acompañarlo en su crecimiento pueden considerarse momentos únicos en la vida y es lo más mágico y maravilloso que me ha podido suceder. Además no sólo nace un hijo sino que también nace una madre, un padre y una familia. Convertirse en madre, convertirse en padre es redescubrirse cada día, cada minuto es una oportunidad de crecimiento personal.

En estos momentos me encuentro como en una nube, no se ni cómo estoy escribiendo estas humildes letras, porque no tengo tiempo para nada, y cuándo digo nada es “NADA” con mayúsculas. Mi vida es un poco caos en estos momentos, no tengo horario fijo para dormir, ni para ducharme, ni para comer, ni para salir… Mi vida se va sobrellevando sola, minuto a minuto, instante a instante, lo que va surgiendo voy haciendo, sin más. Lo que son las cosas, porque yo soy una persona muy planificada, y me gusta tenerlo todo previsto, todo planeado, y en estos momentos que estoy viviendo es totalmente imposible.

Ciertamente, en esta etapa de la vida se producen muchos cambios psicológicos: lo mismo sientes alegría, euforia, que sientes miedo, inseguridad, dudas, cansancio… Pero esta etapa es así, y también tiene su encanto. Cada momento que pasa es un instante que ya no volverá a repetirse, por lo tanto hay que disfrutar de él al máximo.

Cada visita viene con una historia nueva, ofreciéndote su experiencia personal, como un libro que abres y nunca sabes lo que te ofrecerá. Lo mismo sucedía con aquellos  hombres que antiguamente relataban su experiencia en la mili una y otra vez, incansablemente, pues cada mujer te cuenta su parto o su experiencia con el bebé como si lo estuviera viviendo en ese momento: “Yo a mi niño le daba esto, o  lo otro, dale manzanilla, o agua, ponlo boca abajo,  yo lo ponía así o asao…”, es algo irremediable.

Realmente se hace necesario convertirnos en “esponjas” para absorber tanta información, pero lo más importante es conocer dónde está el límite y al fin y al cabo, escucharnos a nosotras mismas y hacer lo que realmente creamos oportuno, todo el mundo tiene derecho a decidir lo que es mejor o peor, a equivocarse y escribir el libro de su propia experiencia.

Tenemos que reconocer que necesitamos de la experiencia de otras personas, pero que también tenemos la necesidad de vivir nuestra propia historia a nuestra manera, de labrar nuestra propia tierra, como nos plazca, y sentirnos realizadas.

En fin, llega la hora de despedirme porque me esperan numerosas tareas cotidianas que no pueden hacerse esperar, como por ejemplo dar de mamar que indudablemente es la síntesis de MAMA y AMAR.

Saludos a todos y hasta pronto!!!


martes, 20 de marzo de 2012

Esperándote...


Ya casi todo está preparado, sólo faltas tú, pequeña, aunque grande en nuestros corazones.
Ya te queremos aunque no te conozcamos, ¿cómo serás?, nos preguntamos todos cada día. Rezo a cada instante para que vengas sana, lo demás no me importa, es insignificante.
Este será tu hogar, espero que te guste, no somos ricos, ni tenemos grandes profesiones, no vivimos en una mansión, no tenemos piscina, ni piso en la playa, ni un gran coche… pero lo que sí tenemos es mucha suerte por tener la familia que tenemos y mucho amor para ofrecerte. Lo demás ya iremos consiguiéndolo poco a poco si podemos, y si no, no pasará nada, aquí seguiremos los cuatro más felices que unas pascuas.
Cuando llegues te presentaré a toda la familia:
- El abuelo Manolo: sabrás quién es desde el primer momento por la cantidad de besos y achuchones que te dará.
- La abuela Nini, como la llama Paula, qué voy a decirte yo de mi madre, pues que es la mejor madre del mundo. Es una persona discreta, que pasa desapercibida, pero que siempre estará ahí para lo que te haga falta.
- El abuelo Rafael: lo conocerás enseguida porque irá a “su aire”, pero siempre lo tendrás ahí para jugar en cualquier momento.
- La abuela Josefita, dicharachera, callejera, risueña, para la que su familia siempre es la mejor del mundo, y por lo tanto tú también lo serás.
- La tita Eli: es única, ya la conocerás, especial, simpática, ocurrente, cariñosa…
- La tita Rosalía: discreta, tímida, observadora, muy sincera y directa, servicial…
- La tita Amelia: callejera, amiga de sus amigos, optimista, independiente…
- La tita Marta: ufff..., la tita Marta, casi ná, con mucho carácter, aunque luego no es nadie, cariñosa, aunque ella lo que necesita es que le den cariño a ella…
- Tu hermana Paula: ya la conocerás, ella sí que es única, es muy inteligente, activa, autoritaria, líder… con mucho carácter pero a la vez muy sensible.
- Papá: muy despistado, tímido en un primer momento pero
cuando está en su salsa, no hay quién lo pare: extrovertido, ocurrente…
- Y a mí, que ya me conoces desde hace ocho meses, ya que
estás en mi interior, y sabes perfectamente mi estado de ánimo en cada momento y lo mucho que te quiero.

Ven cuando quieras, aquí te esperamos!!!